Situada al final de un largo paseo por el mar, que parte del ala oeste del hotel, la piscina privada es una verdadera oasis de tranquilidad, a nivel del mar. Hay sombrillas, tumbonas para tomar el sol y toallas para el mar, a completa disposición de los huéspedes del hotel desde los comienzos de Mayo hasta la mitad de Octubre. Sólo teneis que relajaros mirando al emocionante panorama de la piscina : el Vesubio y el Golfo de Nápoles.